Las puertas se abren y entro casi corriendo, pulso el botón con el número 5 marcado, por alguna extraña razón, estoy impaciente por llegar a mi destino. Pero también siento el deseo ferviente de inhalar. Podría hacerlo, estoy sola en el elevador... no, no es correcto. Solo me hago más daño del que ya me he hecho. Culpas a Aiden por bullearte, pero te haces el mismo daño. Es mi vida, si me quiero hundir, lo hago. Pero nadie tiene derecho a hundirme. Y por favor, desaparece, no te necesito. Claro