Mateo no es tan atractivo como Aiden, ni siquiera le gana a Flavio, pero es tan agradable, sincero y perfecto. Quiero besarlo, necesito abrazarlo. Deseo con toda mi alma que me diga que me ama y hacer el amor como antes. Y entonces vuela a mi mente la imagen de Germán, repito la escena en que Catarina y Mateo se besaban y lo bien que se ven juntos. Y más que nada, recuerdo la razón por la que fui a hacer la distracción.
—¿Nos investigan?
Suelto la bomba de improviso. Él frunce el ceño, parece c