—¡¿Están todos satisfechos?! —vociferó Vincent, su voz un trueno de furia contenida
Su mirada barrio a todos los que allí se había reunido, vio que muchoas personas más se acercaban. Su voz callo sobre ellos como un trueno.
— ¡¿Vinieron a ver el espectáculo?! ¡Miren! ¡Miren a su Beta cumpliendo con su deber! ¡Protegiendo a una miembro vulnerable de este clan de una víbora que no conoce el honor ni la lealtad! —Señaló a Leticia con desprecio, sin siquiera mirarla.
Luego, su atención se clavó en