CAPÍTULO 61.
Capítulo 61
Melissa se encontraba sentada en una de las sillas de hierro forjado en su jardín, observando cómo Diana se acercaba con esa elegancia impecable que tanto le gustaba. Diana era la pieza final, la mujer perfecta que ella misma había elegido para ocupar el lugar que Sofía "le había robado" a su hijo.
—Llegas justo a tiempo, querida —dijo Melissa, señalando la silla frente a ella—. Sirve un poco de vino. Tenemos mucho que celebrar.
Diana se sentó, dejando su bolso de diseñador a un lad