CAPÍTULO 17.
Capítulo 17
La mano de Miguel, cálida y firme sobre la de Sofía se sentía como un grillete de terciopelo. Mientras la ayudaba a sentarse de nuevo en la cama con una delicadeza demasiado tierna, un escalofrío recorrió su espalda.
Observó cómo se arrodilló para calzarle unas zapatillas suaves, cuidando cada movimiento como si ella fuera una pieza de porcelana que podía romperse.
—¿Por qué haces esto, Miguel? preguntó Sofía y su voz salió más dura de lo que pretendía.
Él levantó la vista. Sus ojos