CAPÍTULO 16.
Capítulo 16
El aroma del té de jazmín que Miguel había dejado en la mesa de noche se mezclaba con el olor a aceite de lavanda que aún impregnaba mis sábanas. Cerré los ojos, pero no para dormir, sino para dejarme arrastrar por la marea de fragmentos que golpeaban mi mente tras las palabras de Anna.
De pronto, la habitación donde me encontraba desapareció y mi mente absorta comenzaba a proyectar retazos de recuerdos de un tiempo que había estado enterrado en mi memoria.
Tres años atrás.
Despert