CAPÍTULO 114.
Capítulo 114
Melissa caminó lentamente hacia la habitación principal del ala sur. El silencio de la casa era total, interrumpido solo por el golpeteo de sus tacones contra el piso.
Colocó la primera maleta sobre un sillón y la abrió con cuidado. Ya no tenía la prisa frenética de hace una hora, pero sus movimientos seguían siendo calculados.
Miguel se quedó de pie junto al marco de la puerta, con los brazos cruzados sobre el pecho, observándola en silencio. No se iba a mover de ahí hasta obtene