CAPÍTULO 115.
Capítulo 115
Dos días habían pasado, dos días en los que Miguel apenas había dormido. Cada vez que cerraba los ojos, la imagen de su padre en cama, pero con esa mirada de depredador acechando, le provocaba un sudor frío. Había estado analizando el sobre amarillo una y otra vez, tratando de encontrar el hilo que desmarañara la madeja, pero solo encontraba más nudos.
El ambiente en el hospital se sentía cargado esa mañana. Miguel caminó por el pasillo sintiendo que el aire era más denso, como si