Capítulo 129. Miedo y desilusión.
La respuesta, cruda y dolorosa, llegó sola a su cabeza, manifestándose con una claridad brutal: ¿Lucía la había traicionado? La idea, como un puñal helado, se le clavó en el pecho.
Un escalofrío gélido, no de frío sino de miedo y desilusión, acarició su columna vertebral, ascendiendo lentamente hasta la nuca.
Justo en ese instante, el susurro inquietante de unos pasos que se detenían a su espalda confirmó sus peores temores, atrapándola en un silencio cargado de tensión y una angustia inminente