Capítulo 123. Mantente a salvo.
Aquella noche, Francesco no volvió a la mansión familiar, ni siquiera se molestó en llamar para avisar. A sus treinta años, sentía que ya no debía dar explicaciones por sus movimientos.
Si aún vivía bajo el mismo techo que sus padres, era únicamente porque ellos así lo habían querido, una decisión que se había cimentado tras la trágica muerte del verdadero Giovanni.
Pero ahora, con Marco usurpando su lugar y suplantando la identidad de su hermano fallecido, la idea de pasar tiempo en casa le r