Capítulo 124. Pavor.
Francesco se dirigió a la empresa, su mente ya enfocada en el papel que debía seguir interpretando. Aunque por momentos el impulso irrefrenable de partirle la cara al idiota de Marco era casi inmanejable, sabía que debía controlarse y esperar su momento.
Era plenamente consciente de que, si intentaba desenmascarar a Marco directamente frente a su padre, Ricardo, de una forma u otra, lo vería a él como el verdadero villano de la historia. Después de todo, para Ricardo, Marco era su hijo, el herm