MICHAEL
El penthouse todavía la reconoce, aunque yo no lo haga.
Es lo primero que me golpea cada mañana.
No es un recuerdo, porque no los tengo.
No es nostalgia, porque eso requiere calidez.
Es peor.
Es una ausencia con forma, ya que todo aquí cuenta una historia sobre ella.
El espacio a mi lado en la cama está demasiado ordenado, como si alguna vez lo hubiera ocupado alguien que odiaba el desorden pero amaba la comodidad. Las cortinas caen de cierta manera, no al azar. La cocina huele levement