Todo lo que había ocurrido parecía tan irreal que no era fácil procesarlo. Samantha estaba sola luego de ese trago amargo con mi papá y Alicia. Y por más que lo intentara, era imposible dejar de sentirme culpable. La culpa que sentía no me dejaba en paz. Alicia y mi padre la habían tratado mal, y ella había tenido que soportar todo.
Me sentía muy triste, vacío… sin rumbo.
Salí del apartamento y Alicia se calmó luego de golpear la puerta sin detenerse.
Pasé a su lado con una enorme ira y simplem