Wendy pone la taza en la mesa y su mirada se pierde en la nada, como si estuviera debatiendo algo delicado dentro de sí.
—He estado con un solo hombre en mi vida, dado que nunca llegué a tener relaciones con mis novios previos a Mateo. Mucho menos con un zolleb... —revela con voz temblorosa.
Liah sonríe juguetón.
—Tenemos lo mismo entre las piernas, así que no tienes por qué asustarte —suelta sin más—. La diferencia entre el mequetrefe de tu exnovio y yo es que te haré sentir placeres que él ni