Liah aparece en su castillo y corre por los pasillos para encontrar a Wendy, pero al instante se encuentra con un exaltado Ryan, que está rodeado por varios zollebs guerreros.
—¿Qué sucede? —pregunta Liah, asustado, porque teme lo peor—. ¿Dónde está Wendy?
La tensión en el rostro de su nieto y en sus subordinados ante su pregunta le provoca un nudo en la garganta y hace que su corazón aumente los latidos, si es que eso es posible.
—Abuelo... —La manera en que Ryan balbucea su nombre, sus ojos a