Tras haber sido drogada, Claire no supo más de sí y después de varias horas, finalmente pudo recobrar la consciencia. Cuando abrió sus ojos, notó que su visión parecía estar nublada por el sudor y sangre.
—¿Dónde estoy? —murmuró aturdida.
Entonces sintió que sus labios habían sido inmovilizados con un trapo y luego se percató tus muñecas y tobillos. Asustada, se levantó de golpe y miró para todos lados, para después percatarse de que se encontraba en una habitación lúgubre. En ese momento vi