El dolor hizo que Leo recuperara sus sentidos. Aunque en un principio se sintió perdido, a los pocos segundos se dio cuenta de que se encontraba en la habitación del hospital. En ese momento, su madre se levantó al ver que él había abierto los ojos y exclamó ansiosa.
—¡Leonard! ¡Al fin despiertas!
Como apenas comprendía qué estaba sucediendo, no supo qué decir, pero de pronto los recuerdos del accidente se proyectaron en su mente e inmediatamente preguntó.
—¡Claire! ¿Qué pasó con ella? ¿Dónde