Cuando llegaron al muelle, Jonathan suspiró pesadamente y se dirigió hacia Leonard.
—Bien, ya estamos aquí, solo que tenemos que esperar media hora para que tu encuentro con James Hong, ¿estás seguro de ir solo? —preguntó ansioso.
—Tengo que hacerlo, no puedo permitir que te expongas, ya bastante me ayudaste con traerme hasta aquí —respondió Leonard.
Jonathan se sorprendió al escuchar al pelirrojo tan determinado, entonces suspiró pesadamente y dijo a modo de broma.
—Bien, supongo que sabes