En el trayecto a la sede donde se desarrollaría el último evento del torneo de videojuegos, ambos amigos se mantuvieron en silencio. Mike estaba demasiado preocupado por la forma autómata en la que se comportaba Leo, que dudó que él estuviera lo suficientemente estable como para lidiar con la competencia.
Cuando finalmente llegaron al cubículo designado para el equipo, el chico gamer se detuvo para hacer que su compañero de juegos volviera en sí.
—¿Realmente quieres hacer esto? Podemos…
—Deja