Durante el desayuno, Mike y sus compañeros tuvieron que lidiar con las constantes preguntas de los otros competidores y reporteros sobre la ausencia de Leo. Aunque habían acordado responder vagamente sobre el paradero del novato, todos se sentían fastidiados de que la atención se centrara en él y no en su desempeño como jugadores.
Cuando el evento terminó, finalmente pudieron respirar de alivio, pero como ya estaba próximo a comenzar el torneo final, Ian se acercó a su líder.
—¿Estás seguro de