El apartamento se había quedado en silencio después de que todos se fueran. Draco, Viktor, Sergei, Matías y Lucas habían salido hacia el almacén para coordinar la seguridad de la fiesta. Maite había vuelto a su casa con la promesa de que Dalia la llamaría al día siguiente. Damián se había quedado en el almacén con los Torres, asegurándose de que no hubiera sorpresas.
Solo quedaban Andrea, Dalia y Leo. El niño dormía plácidamente en su habitación, con el pulgar en la boca y un sueño profundo que