Punto de vista de Mariana
Necesitaba cambiar físicamente para adaptarme a mi gemelo digital.
Le había dicho a Carlos que no saldría de la furgoneta.
Iba a tener que mentir.
Me puse una sudadera oscura y salí de la furgoneta, cerrando la puerta con un suave clic. Me moví entre las sombras del parque, evitando los senderos de grava, pegada al césped húmedo. Las cámaras del parque eran viejas y tenían puntos ciegos que había mapeado meses atrás. Vi la primera, una cúpula montada en un poste de luz