Punto de vista de Mariana
El sonido de unos golpeteos rápidos e irregulares me despertó de golpe. No era el zumbido silencioso habitual de la mansión por la mañana. Era frenético, un ritmo entrecortado de frustración proveniente de la habitación de Michael, al lado.
Parpadeé, gimiendo al ver la luz del atardecer. Me había quedado dormida. El estrés de los últimos días y la lectura nocturna sobre física cuántica me habían dejado inconsciente. Salí de la cama a toda prisa, me puse un suéter senci