Punto de vista de Mariana
Negué con la cabeza; las lágrimas de frustración y miedo me nublaban la vista. "¡Te juro que no sabía que eras tú! Solo buscaba trabajo, cualquier trabajo que pagara lo suficiente para..."
"Silencio."
Me quedé en silencio. La orden en su voz era rotunda.
Se acercó. El arma no se movió. Ahora podía ver los detalles del arma. Era real. Estaba cargada.
"¿Crees que esto es peligroso para ti?", dijo, bajando la voz para que solo yo pudiera oír su textura gélida. "Esto es no