Punto de vista de Mariana
Por fin reinaba el silencio en la casa.
Llevó tiempo. Al principio, Michael se negaba a dormir. Permanecía cerca de Alina, observándola como si temiera que desapareciera si apartaba la mirada. Su pequeño cuerpo estaba tenso, sus ojos se movían entre el rostro de ella y las ventanas, buscando cada sonido del exterior. Tuve que sentarme con ellos en el sofá, hablando en voz baja, manteniendo la calma hasta que sus ojos empezaron a cerrarse contra su voluntad. Le conté hi