Mariana Pov
«Muévete.»
La pistola se presionó con más fuerza contra mis costillas, el metal frío clavándose en mi costado a través de la fina tela del vestido. La mano del hombre era firme, experta, el tipo de agarre que viene de años de sujetar un arma. Su aliento era cálido contra mi oído, controlado y uniforme.
Caminé hacia adelante lentamente, manteniendo un paso medido, mis zapatos resonando suavemente sobre el suelo pulido. El hombre se mantenía muy cerca detrás de mí, demasiado cerca, co