La mujer traga saliva cuando ve asomarse aquella sonrisa encantadora. Él caminaba muy seguro hacia ella, su mirada penetrante en su dirección, ella podía decir que de cierta manera lo había extrañado.
—Hola —le dice él con calma—. Pensé que podría encontrarte en este lugar.
—Al parecer tuviste razón —ella relame sus labios cuando lo mira
—Mi día de suerte. Te ves hermosa —la mujer sonríe y aclara su garganta, cuando nota la mirada divertida de su amigo
—Oh, tengo que presentarte a alguien. Él e