El portal los envolvió en un remolino de energía que parecía infinito. Ethan sintió como si cada fibra de su ser se desintegrara, para luego reconstruirse con una precisión dolorosa. Un peso invisible apretaba su pecho, como si el universo mismo estuviera forzándolo a ceder. Cuando finalmente emergieron, el aire cambió: era frío y denso, cargado de un aroma metálico que le recordaba la sangre seca en antiguas excavaciones.
El lugar en el que se encontraban era inquietantemente vasto. Un desiert