Mundo ficciónIniciar sesiónLa ciudad de Nueva York nunca duerme, y mucho menos cuando huele la sangre de un imperio herido.
El Hotel Plaza resplandecía bajo las luces de cristal, listo para acoger la Gala Anual de la Herencia, un evento donde la hipocresía se sirve en copas de Baccarat.
Para Aria, entrar en ese salón no era una invitación social, sino una incursión en territorio enemigo.
Vestía un diseño de seda líquida color esmeralda que se







