El cielo estaba en silencio. Demasiado.
Serena lo supo antes de que los cuervos dejaran de volar. Antes de que la niebla cayera como una tela espesa sobre los árboles de Liria. Antes de que los ancestros susurraran a través de los fragmentos:
“Vienen.”
Kael entró en la cámara de la Reina con el rostro endurecido por la urgencia. El Consejo de Guerra estaba reunido, pero todos sabían que nada de lo anterior se compararía con lo que se avecinaba.
—El Cónclave ha cruzado los límites. Hay símbolos