Al día siguiente…
Olivia se despertó muy temprano en la mañana; se había quedado en el apartamento de Virginia. Puesto que habían conversado hasta altas horas de la noche, entre pizzas de pepperoni y una botella de vino lograron ponerse al día. Durante un momento se sintió como si fuera de nuevo una adolescente compartiendo anécdotas de cosas que solo podían pasarles a ellas. Compartieron la cama como cuando tenían diecisiete años, pero esa vez un pequeñín con las mejillas regordetas estaba en