En el instante en que se subió al avión, Olivia decidió mantener la boca cerrada. No porque estuviera aplicando la ley del hielo a Killian, sino porque no quería que le hiciera ningun tipo de comentario de lo que había pasado en su oficina.
Parpadeó un par de veces, ante el lujo de aquel jet privado. Ya que no tenía que envidiarle nada al de Jay-Z o Jlo, era cierto que había nacido en una familia adinerada, pero su padre viaja en clase alta pero en vuelos comerciales. Pero nada se comparaba co