Mundo de ficçãoIniciar sessãoLAURENTH
Lyra estaba en la cama, con su osito de peluche entre las manos. Sus ojos brillaban como estrellas mientras me miraba, con esa mezcla de ternura y picardía que solo ella tiene. Cada noche, desde que supo del bebé, repetía la misma rutina.
—Buenas noches, hermanito o hermanita —susurró, y le besó mi vientre con delicadeza.
Yo sonreí, acariciándole el cabello.
—Mi cachorra, ere






