CAPÍTULO 6
El departamento de Sebastián era exactamente como Catarina lo había imaginado: todo de un blanco impoluto. Sebastián sirvió el curry en dos platos de cerámica blanca y dejó una copa de vino frente a Catarina. Se sentó frente a ella, cruzó los brazos y la observó con esa mirada de juez que ella empezaba a conocer demasiado bien.
— A ver, siéntate y cuéntame exactamente qué sucedió esta tarde —ordenó Sebastián, yendo directo al grano.
Catarina soltó un suspiro, tomó un trago de vino pa