CAPÍTULO 109
Catarina estaba de pie frente al ventanal, envuelta en una bata de seda blanca con la palabra "Novia" bordada en hilo de oro en la espalda. Miraba los jardines impecablemente cuidados, donde decenas de operarios daban los últimos retoques a la carpa bajo la cual se celebraría la recepción.
— ¡Catarina, por el amor de Dios, aléjate de la ventana! ¡Si el novio mira hacia arriba antes de tiempo, traerá mala suerte! —la voz de Eloísa Soler resonó en la habitación, cargada de esa ansie