CAPÍTULO 39
El trayecto de regreso desde el despacho De la Torre & Asociados hasta el edificio residencial había transcurrido en un silencio doméstico.
Sebastián conducía con una mano en el volante y la otra descansando cerca de la palanca de cambios, en una postura relajada que desmentía la tensión que había sentido por la mañana al ver al cardiólogo rondando a su asistente.
La entrada del edificio estaba bloqueada.
En medio de la acera, bajo la luz amarillenta de la farola, había un montícul