—¡Los proveedores están preguntando Lena! —informó Marta.
Hojeaba papeles y carpetas que estaban sobre mi escritorio, tratando de atar cabos, ya Nathaniel comenzaba a irritarse de que a cada momento le marcará para verificar información.
—¡Lena! —insistió Marta.
—¿Qué pasa Marta?
—¡Los proveedores, quieren saber, porque no te ocuparás tú del sindicato! No se quejan directamente de Carlos, pero insisten en que siempre han tratado contigo, conmigo, nosotros.
—¡Tendré que salir de la ciudad! Por un