Damon Chrysler
Me dirigí a mi casa muy molesto, con la cabeza llena de pensamientos y el corazón pesado. Al llegar, busqué a mi padre, decidido a obtener el número del abogado. No iba a permitir que Luzma me arrebatara a mis hijas sin pelear.
—Papá, necesito el número del abogado —dije con un tono urgente, entrando en su despacho sin previo aviso.
Harry levantó la vista de sus papeles, su expresión serena pero firme. —Damon, cálmate. No voy a darte el número del abogado.
—¿Qué? ¿Por qu