Me desperté temprano debido a la visita de la señora Alicia, la mamá de Damon. Yo tenía a Amina entre mis brazos, dándole la mamila, mientras la señora Alicia sostenía a Alisson.
—Están hermosas mis nietas —dijo la señora Alicia, sus ojos llenos de ternura mientras miraba a las pequeñas.
Asentí, tratando de mantener la calma a pesar de la tensión que sentía. Sabía que su visita no era solo para ver a las niñas.
—Señora, si desea hablarme de su hijo, yo no quiero volver a verlo —dije, mi voz