— No me interesa lo que desees decirme. — Respondí.
—Estoy aquí para asegurarme de que estés bien y de protegerte de los errores que puedas cometer.— Sentenció Maxon.
— Vete o haré que te saquen.— Gruñó Damon
Maxon, visiblemente molesto, no tardó en marcharse, dejando una atmósfera tensa a su paso. Sus palabras resonaban en mi mente mientras observaba cómo se alejaba entre la multitud de invitados. A pesar de su partida, su presencia había dejado una huella incómoda en el ambiente.
Los invitado