Damon Chrysler
En este momento me encuentro jugando en mi oficina con Diego. El pequeño de cuatro años ha sido mi salvación estos últimos años. Desde el instante en que Azula llegó a mi puerta con él en brazos, mi vida cambió de manera irrevocable. Ella me dijo que no estaba segura de si él era mío o de alguno de los hombres que la habían abusado, pero desde el primer momento en que lo vi, lo amé como si fuera mío.
Diego es mi sol en medio de la tormenta que ha sido mi vida. Su risa es el