Me desperté muy temprano para ir a la oficina. Vestí a las niñas con sus vestidos favoritos y a Diego con su camiseta de superhéroe y unos jeans cómodos. Después de asegurarme de que todos estaban listos, nos dirigimos a la cocina para desayunar. Preparamos un desayuno sencillo, pero nutritivo: avena con frutas y jugo de naranja. Mientras comíamos, los niños charlaban animadamente sobre sus planes para el día.
—Mamá, ¿podemos llevar nuestros juguetes a la oficina? —preguntó Alisson, con los ojo