Luz Marina
Estaba muy nerviosa por el juicio porque algo dentro de mí me gritaba que ese miserable se saldría con la suya. Él era un peligro para mí y mis cuatro bebés. No me imaginaba lo que pasaría si ese infeliz estaba libre, antes que toque a mis hijos yo sería capaz de matarlo.
— Señorita Hoffman , ¿es verdad que usted mantuvo una relación con el señor Maxon Chrysler? —pregunta Mark, el abogado de Maxon sacándome de mis pensamientos.
— Sí, es verdad —respondi, manteniendo la calma.