Al día siguiente, como había dicho el rey en la comida el día anterior, varios maestros orcos se alineaban en la sala, siendo que Orus había estipulado que tuvieran varios especialistas en las distintas materias. Sus esposas se merecían lo mejor. Pero primero, deberían de conocerlos y escogerlos por ellas mismas para saber si eran los mejores y si se sentirían cómodas con ellos. Así es que, ese día comenzarían las pruebas.
El aroma a perfume recién colocado se impregnaba en el sitio, además de