-Buenos días, Rebeca.
Alejandro la recibió con una sonrisa, como si se hubiesen visto la sesión anterior.
Rebeca se sentía inferior a él, de todos modos, estaba molesta.
Quería, necesita que él demuestre que le importaba, aunque sea como paciente.
-Buenos días, Alejandro.
-Sentate, por favor, me dijo Germán que tuviste un percance.
¿Solamente un percance?
Ni siquiera le preguntó cómo se sentía…
Se pregunto, muy molesta Rebeca, no sabía que esa indiferencia, era una táctica.
En realidad, no era