-Acomodate en el sillón mientras dispongo de una habitación.
-Gracias Margarita, pero no quiero molestarte.
-No es molestia, al contrario, estoy muy feliz de que estés aquí conmigo.
-Te agradezco, pero Camilo te va a lastimar en cuanto tenga oportunidad.
-No le tengo miedo, sé artes marciales, entreno todos los días.
-No lo sabía.
-Desde mañana entrenás conmigo.
- ¿Te parece?
-Niña, te tendría que haber enseñado mucho antes a defenderte, me siento responsable.
Margarita sintió que se había equi