Dante
Creo que me volví loco. Pero escucharla hablar con miedo, con la voz temblorosa, y saber que ese hombre la está amenazando... me revuelve por dentro. Está sola. No tiene a nadie. Y esa pequeña, esa bebé tan frágil, me robó el corazón en el instante en que la cargué. Sentí una chispa en mi interior, una sensación tan extraña que a veces ni yo mismo puedo creerlo.
Ver a Antonella, rota por dentro, derrotada con el alma hecha pedazos, me recuerda exactamente a mí hace dos años. Lo que ella e