Dante
Busqué a Antonella con la mirada, pero no la encontraba por ningún lado. Sentí que estaba tardando demasiado y me pregunté por qué se había ido tan rápido. Justo en ese momento, mi madre se acercó a mí con una mujer a su lado. Pero al fijarme mejor, me percaté de que esa mujer no era cualquiera: era la misma que Antonella había mencionado como la abuela de Milagros.
Para mi sorpresa, junto a ella apareció Catalina. Al verme, Catalina abrió los ojos, claramente sorprendida de encontrarme e