Mundo ficciónIniciar sesiónLas horas se aproximaban al mediodía con una pesadez de plomo, arrastrando consigo una luz hiriente que se filtraba por las rendijas del palacio como agujas de cristal caliente. Para Catherine, el tiempo ya no era una sucesión de minutos, sino una escala de grises y una progresión de náuseas. Los alimentos que la serv







