Donatello observaba con satisfacción apenas disimulada el caos que reinaba en la oficina de Dante. Su sonrisa se ensanchó al escuchar otro objeto estrellarse contra la pared.
— Parece que mi querido hermano está teniendo un mal día —comentó con falsa preocupación, volviéndose hacia Vanessa— tal vez deberíamos ir a ver si necesita ayuda.
Vanessa lo miró con una mezcla de incredulidad y algo de reproche.
— Donatello, no creo que sea el momento para...
Sus palabras fueron interrumpidas por la lleg